sábado, 14 de febrero de 2009

LA ENTREVISTA CON... Alexandro Medrano (diario Excélsior)


"La prensa de Estados Unidos se ha quedado atrás; en México hemos desarrollado nuestro propio estilo"

Manuel Ureste / Vivir para contarlo
La pregunta, aunque tópica-típica, es obligada. Máxime teniendo en cuenta al personaje que, con botas y cinturón estilo norteño, se sienta al otro lado del ‘desk’ azúl con un ritmo de plática pausado pero constante.

“Disculpe, pero tengo que preguntárselo: ¿usted es de los que piensa que una imagen vale más que mil palabras?” Y la verdad, su contestación no pudo ser más práctica: “Una imagen vale exclusivamente por su contenido, y sustituye sólo a aquellas palabras que puede sustituir”. Así. Ni más ni menos.
Una respuesta que ofrece al lector los primeros trazos y parámetros de quién es Alexandro Medrano, Director de Operaciones y Plataformas Digitales, que entre otras funciones es responsable de las áreas visuales de Excélsior y dirige la división Web de Imagen.
Su currículum es interminable. Más de veinte años de experiencia en la profesión, la friolera de más de 130 premios en el área de diseño de noticias, 81 de ellos con Excélsior entre el 2007 y el 2008, responden a por qué el trabajo de Alexandro Medrano marca tendencia visual en todo el mundo.

“Estuvimos en el Top 3 mundial, sólo abajo de Los Ángeles Times y The New York Times”, recuerda, mencionando además, así como el que no quiere la cosa, que también ganó una medalla de oro por el rediseño de Excélsior; otras nueve de plata, así como dos reconocimientos por parte del jurado de la Sociedad de Diseño de Noticias. Unos premios que reconocen, además del trabajo de Medrano, que el periodismo mexicano ha iniciado, más allá de las influencias, su propio camino: "Somos el híbrido de dos continentes; pero en México hemos desarrollado nuestro propio estilo", sentencia.

"Los periódicos mexicanos
son gráficos porque así
lo exigen los lectores.
En otros países se privilegia
el texto; aquí se busca el
equlibrio entre ambas cosas"
EL MUNDO: Alejandro, 130 premios, medallas de reconocimiento... Sin duda, el año 2007 fue muy fructífero para vosotros...
ALEXANDRO MEDRANO: Sí, sin duda es un reconocimiento muy honroso. De hecho, esto nos colocó como el primer diario latinoamericano en haber obtenido un logro de esta magnitud. El más cercano fue el Reforma, que en el año 95 ó 96 ganó 36 premios. Es decir, ellos tenían el récord y nosotros lo superamos con 36 premios más. De hecho, a día de hoy aún no se ha batido.

E.M.: ¿Y cómo fue el 2008?
A.M.: Bien también. La Sociedad de Diseño de Noticias nos notificó ocho premios más, y además obtuvimos una mención de la Sociedad Mundial de Periódicos como uno de los diez periódicos que marcan tendencia visual en todo el mundo.

E.M.: ¿Cómo podríamos definir al periódico mexicano por excelencia?
A.M.: Los periódicos en México son eminentemente gráficos pues el lector así te lo exige. En otros países se privilegia el texto por encima de la calidad gráfica. Aquí se intenta equilibrar ambas cosas, aunque los elementos gráficos forman parte del impacto de nuestro producto.

E.M.: Aparte del Excélsior, qué otros periódicos en México destacarías por su calidad gráfica...
A.M.: Yo creo que depende también del mercado al que se dirigen y de la idea del periódico. Pero en el sentido gráfico, el Récord es uno de ellos. Otro sería el Reforma, que en su momento fue muy vanguardista y revolucionario, donde el diseño era una herramienta de orden y claridad. Aunque hoy quizá ya no lo sea tanto.
También están los diarios semanales, como el Semanario, que es un suplemento financiero con papel periódico y cuya propuesta me parece muy buena. Por ahí anda también El Universal; su propuesta no es muy novedosa pero hacen muy bien su trabajo.

"La prensa española para los diarios
latinoamericanos es un parámetro
para lograr productos editoriales
muy interesantes; además regala
mucha literatura a sus lectores"

E.M.: ¿Y qué podríamos decir de El Mundo de Córdoba?
A.M.: Conozco la experiencia de El Mundo antes de su rediseño hace tres o cuatro años. Se trata de un periódico que ha tomado la experiencia de muchos otros diarios de México y que ha ido creciendo constantemente. Creo que la gente es la que ha cambiado y ello ha tenido consecuencias en su producto. Además, es un periódico que está en una ciudad con un crecimiento importante y esto también ha provocado que sus lectores, poco a poco, hayan ido educándose con El Mundo. En definitiva, es un periódico que va creciendo de nivel.

E.M.: Históricamente, la prensa española ha ejercido una gran influencia sobre la de Latinoamérica... ¿Cree que esto sigue siendo así?
A.M.: La prensa española para los diarios latinoamericanos fue, y todavía creo que sigue siendo, un parámetro para lograr productos editoriales muy interesantes. Es una prensa seria, ordenada, que le da un valor muy importante a cada uno de los elementos, y que además regala mucha literatura a sus lectores.

E.M.: Sin embargo, en México existe una mayor influencia de los diarios estadounidenses...
A.M.: Sí, lo cierto es que somos el híbrido entre los dos continentes. Hace no mucho estuve en Las Vegas, en el Congreso de la Sociedad de Diseño de Noticias, y creo que la prensa estadounidense se ha quedado rezagada. De hecho, la influencia de los diarios norteamericanos la tomamos hace muchos años y la desarrollamos en nuestro propio estilo. Y ellos se han quedado atrás. De hecho, están más preocupados en cómo van a sobrevivir sus periódicos a los cambios tecnológicos. Y no digo que nosotros no lo estemos, sino que simplemente seguimos nuestro camino y el ritmo en que va cambiando nuestra sociedad. Pero evidentemente, también estamos trabajando para que la gente nos lea por otros medios.

"En Estados Unidos están
más preocupados en cómo van
a sobrevivir sus periódicos a
los cambios tecnológicos"
E.M.: ¿Cuál es el secreto de una buena portada?
A.M.: Bien, en primer lugar una buena portada debe tener un valor editorial preponderante. Y en segundo, en función del material de que dispongamos, el diseñador deberá darle los elementos necesarios para conseguir el impacto visual. Por encima de todo, el diseño editorial debe funcionar antes que cualquier otra cosa.

E.M.: Alexandro, en toda redacción que se precie, siempre han existido ciertas discrepancias entre periodista y diseñador en cuanto a qué debe primar, si el texto de la información o el impacto visual...
A.M.: Bueno, creo que esas diferencias poco a poco empiezan a limarse. Opino que esta 'guerra' era más de espacios que de otra cosa, y con el paso del tiempo tanto los editores como los reporteros se han dado cuenta de que requieren de buenos diseños con impacto para que su trabajo brille. E igualmente, los diseñadores saben que para que su trabajo destaque, también requieren de un texto de buena calidad. Esta barrera se está empezando a caer y por ello estamos obteniendo cada vez mejores periódicos.

E.M.: Sucesos como el 11-S dieron mucho ‘juego’ a los periódicos para publicar portadas de impacto... ¿Qué otro evento recuerdas por su ‘potencia’ a nivel gráfico?
A.M.: Tengo más presente un evento a nivel nacional, la marcha contra la violencia que tuvo lugar hace poco más de un mes.

E.M.: Por último y aunque suene a tópico desgastado... ¿una imagen vale más que mil palabras?
A.M.: (Silencio) Una imagen vale exclusivamente por su contenido, y sustituye sólo las palabras que puede sustituir.

(Foto: Rafael Calvario, El Mundo de Córdoba)

1 comentario:

Al-Duende dijo...

Manu, colega, lo que remarca Alexandro de la supervivencia a los retos tecnológicos no es ninguna tontería. Aquí, en los blogs de mayor vanguardia periodística hay un debate encendido acerca de ello y cómo, junto con la crisis, está "favoreciendo" una reconversión acelerada en la prensa. Ayer participé en el blog de Varela, aprovechando la manifestación de los periodistas en Madrid en defensa de la "dignidad", y no dejé títere con cabeza. Curioso que no andaba yo muy lejos hace diez meses con cierto artículo, por mucho que a algunos pazguatos corporativófilos les sentara como una patada en los reales. Yo hace tiempo que trato de pensar en formato 3.0 y en saber que la prensa del futuro va a depender de la capacidad de excelencia que pueda generar el periodista. Si no lo logramos, este oficio tan maravilloso tiene los días contados. Qué ganas de hacer cosas juntos, primo. Sigue creciendo, que uno de los dos tiene que hacerlo.