lunes, 28 de diciembre de 2009

Los libros del 2009... y los que vienen

Manuel Ureste / VPC
Siempre me pasa. Lo de acabar la última página de la novela de turno y quedarme como con un escalofrío raro recorriéndome el cuerpo. De esos que no sabes muy bien si es de alegría porque ya todo llegó a su fin, o de tristeza... precisamente por lo mismo.
Me pasó hace apenas unas noches con el bueno de Santiago, en El Viejo y el Mar. Ese entrañable pescador cubano que llevaba 84 días sin pillar ni un resfriado, siendo objeto de burla en el pueblo por su desdicha, a excepción de un joven muchacho que siempre lo anima a seguir saliendo 'a la mar' (así la llaman los que la aman) en busca de ese gran pez que será el reto más grande de su vida. Entrañable novela de Hemingway.

E igualmente me pasó a principios de año con Josué Nadal en 'La voluntad y la fortuna'. Historia narrada en primera persona por una cabeza decapitada flotando a orillas del Atlántico, donde Carlos Fuentes hace un análisis de este México contemporáneo en el que vivimos a través de la enigmática relación entre Josué y Jericó (Castor y Pólux, Caín y Abel), y una compleja trama política donde, por supuesto, el poder y la corrupción serán el pan nuestro de cada día.
Buena y totalmente recomendable novela, especialmente para el lector 'extranjero', ya que en ella encontrará algunas de las claves para comprender la situación actual que vive México. No obstante, una advertencia: no será una lectura fácil, ni tampoco ágil. La mezcla de filosofía (San Agustín, Nietzsche, Maquiavelo...) con la política mexicana y el realismo mágico nos hará sentir desorientados por momentos y dar alguna que otra 'cabezada'. Aunque la espera valdrá la pena.

Y exactamente lo mismo me vino a suceder (con mayor o menor intensidad) con 'Buzón de tiempo', de Benedetti (otro grande que se nos fue); con el súperdetective de Los Ángeles, Nick Belane, en la novela de Bukowski, Pulp (gracias a Fredy); con el intrépido periodista 'Kale' Blomkvist en la primera parte de la trilogía 'Millenium', de Larsson; con el científico Aronnax y el capitán Nemo a bordo del maravilloso Nautilus recorriendo los mares en la fascinante obra '20 mil leguas de viaje submarino', clásico de la novela de aventuras del gran Julio Verne; con Maruja Pacho Villamizar, en 'Noticia de un secuestro' de Gabriel García Márquez, novela obligada para los periodistas; o, por ejemplo, con la mujer del médico en 'Ensayo sobre la ceguera' y el sargento de policía de 'Ensayo sobre la lucidez', ambas del gran José Saramago.

Ahora bien, si tuviera que quedarme con una historia, con un personaje, no tendría duda: la novela que más me marcó en este 2009 fue... 'La Reina del Sur' (aplausos por favor), del odiado por muchos e idolatrado por otros tantos (aquí me incluyo), Arturo Pérez Reverte. En cambio, no me gustó -o no colmó tal vez mis expectativas- la obra del periodista Julio Sherer dedicada a la vida de otra narcotraficante mexicana: Sandra Ávila Beltrán, La Reina del Pacífico. Obra con 'poca chicha' y que, en realidad, no deja de ser más que una entrevista publicada en varios capítulos y que poco o nada aporta nuevo a lo que en México ya todo el mundo sabe sobre la 'materia'.
Y ya que estamos en el apartado de 'decepciones', también incluiría a Gomorra. No porque me parezca una mala obra. De hecho, me parece más bien un reportaje largo para el que se necesita mucha valentía y algo más para poder escribirlo. Sin embargo, después de un fulgurante comienzo la obra de Saviano pierde 'fuelle' a medida en que las páginas van pasando. Aunque, a diferencia de 'La Reina del Pacífico', 'Gomorra' sí es una obra que aporta y que transporta al lector a un mundo donde El Padrino, sí existe.

En definitiva, ha sido un 2009 de noches en vela leyendo. Primero con frío y manta doble, luego con el ventilador para combatir el sofocante calor, y de nuevo vuelta al edredón y la manta. Siempre acompañado por una lamparita roja, el pegajoso olor a humedad, y esa lagartija besucona observándome, tan descarada ella, en la pared de enfrente...

Los libros del 2009

- La voluntad y la fortuna, Carlos Fuentes - Buzón de tiempo, Mario Benedetti - El amor, las mujeres y la vida, Mario Benedetti - Aura, Carlos Fuentes - Pulp, Bukowski - Todos los fuegos el fuego, Julio Cortázar - El Principito, Antoine de Saint-Exupéry - Ensayo sobre la ceguera, José Saramago - Ensayo sobre la lucidez, José Saramago - La Reina del Sur, Arturo Pérez Reverte - La Reina del Pacífico, Julio Sherer - Gomorra, Roberto Saviano - Noticia de un secuestro, Gabriel García Márquez - Los hombres que no amaban a las mujeres, Stieg Larsson - 20 mil leguas de viaje submarino, Julio Verne - El Viejo y el Mar, Ernest Hemingway

Los que vendrán en el 2010

- Retrato de Dorian Grey, Oscar Wilde - El Príncipe, Maquiavelo - Adán en Edén, Carlos Fuentes - Caín, José Saramago - El Muro de la Vergüenza, Miguel Escobar Valdez ...

lunes, 21 de diciembre de 2009

'No soy un grinch'

No se crean. Yo nunca fui, lo que se dice, el clásico 'grinch'. Ya saben, el típico amargadón que odia la Navidad porque es, con diferencia, la fiesta más hipócrita de todas. Ésa en la que todo el mundo fuerza la sonrisa un poquito de medio lado y te desea 'marri crismas' y 'japy niu year' mientras, por dentro, piensa que eres un pendejo y que tu regalo del Amigo Invisible apesta, pinche cabrón.
Ni tampoco fui nunca el típico que odia la navidad porque es, junto al día de enamorados, el máximo exponente del consumismo más tonto que te puedas echar a la cara con todos esos papanoeles de alquiler, rellenos de cojines, barbas postizas y sus jo, jo, jó! diciéndote ¡compra! ¡compra! ¡compraaa!...
Ná. Yo no. Más bien, estando a tantos kilómetros de casa, siento algo de indiferencia. Aunque una indiferencia forzada como mecanismo de defensa, tal vez. Porque hubo un momento en que sí la aprecié. La saboreé y la viví.
Ahora, en cambio, me limito a recordarla en un cierto tono sepia. Con esos 22 de diciembres con la 'moka' tapada hasta las cejas en el asiento de atrás, mi madre corriendo con las maletas, y el 'viejo' cargando el coche en la madrugada de camino a Badajoz. La "tierra de Dios", que diría él. Esa en la que, misteriosamente, siempre "se acuesta uno y nacen dos".
Pero, como les decía, no soy un 'grinch'. Y no podría serlo aunque quisiera. Porque para mí la navidad siempre tendrá el sabor de un plato de cocido extremeño puesto en la mesa a las dos de la tarde. El olor a candela en la azotea, las chuleticas de cordero asadas, la bota de vino en Nochebuena, el sonido de los niños de San Ildefonso cantando 'el gordo' por la radio, el beso de mi madre en año nuevo, los paseos por la calle Menacho con los primos y 'la Cana', las lágrimas de mi abuela al vernos entrar y salir por la puerta, y una dirección: calle Doctor Fleming, en el barrio de San Roque. El hogar donde la navidad significa, sencillamente, estar juntos. En familia. Todos acumulando calorías con el turrón en un sofá kilómetrico, con el perro de turno siempre pegado al brasero, los ronquidos del abuelo poniendo la banda sonora a la comparsa, y viendo las fotos en blanco y negro del 'tito Pepe', ese galanazo, chulo, chulo, pero chulo de los buenos. Todo un Clark Gable de barrio, de pelo engominao y pañuelo rojo anudado al cuello que siempre ponía las palmas animando el cotarro. Un figura.
Y eso es, resumiendo, para mí la dichosa Navidad: la imagen de Don Manué apoyado eternamente en su esquinita del 'Bar Chico' en la carretera de la Corte. Bien flamenco él con su chambergo de cuero. Y con su vinito de pitarra que quita el sentío, su pestorejo y su nieto. Ése que ha ido, navidad tras navidad, creciendo sentado a su lado en una silla. Primero con mil fantas de limón y luego echándose alguna que otra cerveza. Escuchando. Aprendiendo... Y, sobre todo, queriéndolo.

Así que señores 'grinchs', disfruten la Navidad. Porque hoy la nostalgia huele a cocido.

Felices fiestas.

Posdata: Este post va dedicado a mi familia que, tal vez por el simple curso de la vida, hoy no puede estar al completo celebrando la Navidad como todos quisiéramos. Os mando millones de besos desde México. Os quiero muchísimo.
También va dedicado para Lyz y mi 'familia mexicana', que siempre me ha abierto las puertas de su casa haciéndome sentir uno más entre ellos y brindándome lo mejor.
Va para mis amigos, en especial a aquel lejano 'cuarteto de la Habana' al que echo mucho de menos.
Y por último, está dedicado a los que ya no están presentes y, sin embargo, siguen formando parte de nuestro recuerdo y nuestro sentimiento... Va por vosotros.


domingo, 15 de noviembre de 2009

La Entrevista con Raúl Ferro (experto en economía mundial)

‘México afronta el escenario económico más complejo de América Latina’

Manuel Ureste / El Mundo de Córdoba

El 2010 va a ser “definitivamente mejor” que el 2009 para el bolsillo de los mexicanos.
Pero ojo, que nadie lance las campanas al vuelo. Anuncios como el realizado por el presidente Calderón sobre el fin de la recesión, no significa que la crisis haya tocado su fin. Ni mucho menos.
“No debemos ser triunfalistas, ya que salir de la recesión no implica tomar una senda de crecimiento vigorosa”, señala en entrevista con EL MUNDO Raúl Ferro, experto en economía mundial, que ofreció una conferencia en el Tec de Monterrey, Campus Córdoba.
“Es más –añade–, de todos los países latinoamericanos, México es el que enfrenta el escenario económico más complejo”.
En otras palabras: que nadie se desabroche el cinturón. Las turbulencias no han acabado.

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II Hace unos días, el presidente de México aseguró ‘a bombo y platillo’ que la recesión había terminado. ¿Significa esto el fin de la crisis?

Bien, según la proyección del FMI para el cuarto trimestre se espera un crecimiento más o menos interesante en la economía mexicana.
Pero no suficiente para contrarrestar la caída que hubo en el pasado. Por lo que debemos tener cuidado y no ser triunfalistas, ya que salir de la recesión no significa tomar una senda de crecimiento vigorosa. De hecho, de todos los países latinoamericanos, México es el que enfrenta el escenario económico más complejo.

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II ¿Por qué motivos?

Básicamente hablamos de razones internas y, especialmente, de razones externas debido a que el grado de dependencia de México de la economía de Estados Unidos es el mayor de toda América Latina (AL). Además, la recuperación va a venir con mucha mayor fuerza por el lado de las economías emergentes, especialmente en Asia, en detrimento de Europa y EU.

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II Pero parece que la economía de EU empieza a repuntar...

Sí, pero la recuperación de EU va a ser bastante lenta, y México va a sentir esa lentitud. Por lo que si no busca diversificar sus mercados y disminuir esa dependencia de la economía estadounidense el factor externo le va a pesar bastante.

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II ¿Y cuál es el factor interno?

México afronta un escenario complejo por dos lados. Uno, el lado fiscal: es uno de los países de América Latina con menor porcentaje de ingreso público. Se ha querido hacer una reforma fiscal desde hace muchos años, pero hasta ahora no se ha dado. Por lo que estamos ante un fisco que depende en gran medida de los ingresos petroleros.
Y es ahí precisamente donde viene el otro problema: no se ha hecho, en mi opinión, una reforma energética como la que se hizo en Brasil o Colombia.
Motivo por el que tenemos un escenario en el que Pemex tiene un programa de inversiones muy grande, pero que apunta apenas a mantener la producción a medio plazo. Por ello, el petróleo cada vez va a ser un elemento menos abundante para el fisco mexicano.

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II No parecen buenas noticias...

Bueno, tampoco seamos catastrofistas. Pero sí conscientes de que es un panorama complicado. Debido a estos factores que mencioné, México tendrá muchas menos herramientas para aplicar políticas contracíclicas, como las que se están aplicando en el resto de América Latina.

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II En una comparación con el resto de economías latinas, en qué lugar quedaría México.

El ritmo de crecimiento de México se va a situar en la parte media de América Latina.
Aunque si la comparamos con las grandes economías del continente, sí va a ir más lento. Especialmente respecto a los países del Sur que están creciendo muy fuerte. Como por ejemplo Colombia, Perú, Brasil y Chile. Todos ellos son países beneficiados por la recuperación en el precio de las materias primas, y México no es un país que dependa de este factor, lo que, en esta coyuntura, le perjudica.

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II ¿Qué opina del aumento de impuestos aprobado por los diputados mexicanos. ¿Es una buena medida para reactivar la economía?

Es un tema complejo. México necesita aumentar su ingreso fiscal, aunque esto no pasa necesariamente por tener que aumentar los impuestos, y sí por hacer un sistema impositivo mucho más eficiente. Es decir, se trata de que la gente que deba pagar impuestos los pague.
En cualquier caso, es cierto que no es el mejor momento para aumentar los impuestos, especialmente cuando estás intentando reactivar la economía, porque entonces lo que que sucede es que te la tira para atrás. Esa es la gran trampa en la que se encuentra México.

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II En su opinión, ¿cuál sería una buena medida para reactivar la economía?

Lo que hace falta es buscar un modelo tributario en México a largo plazo a través no de una política de Gobierno, sino de una política de Estado, que sea capaz de agarrar por las astas el toro que se le viene. Estamos hablando tanto del recorte en los ingresos petroleros como del deficiente ingreso público, los dos grandes problemas que restan competitividad al país.

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II Sin duda, 2009 ha sido el año de la crisis financiera a nivel mundial. ¿Qué podemos esperar del 2010?

En principio, se prevé una recuperación tibia, más beneficiosa para algunos sectores, pero con algunos riesgos. Creo que la clave para el próximo año va a ser cómo las empresas van a empezar a salir de todos los programas de estímulo sin frustrar la recuperación. Es decir, deberá de haber un equilibrio entre cómo hago para que la inflación no se dispare al mismo tiempo de no matar al paciente. En cualquier caso soy optimista: creo que va a haber una recuperación, aunque sin tasas de crecimiento como las que vimos en el pasado. Pero el 2010 va a ser definitivamente mejor que el 2009.

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>>EL experto

II Raúl Ferro es gerente de estudios y análisis de Business News Americas.

II El pasado jueves expuso la ponencia ‘Oportunidades y desafíos de los negocios mexicanos y latinoamericanos’ en el auditorio del Tec de Monterrey, Campus Central de Veracruz (Córdoba).

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>>Las claves

II Para el cuarto trimestre se espera un crecimiento en la economía mexicana, según el FMI.

II ‘Pero no suficiente para contrarrestar la caída que hubo en el pasado’.

II El escenario económico de México es complejo por dos motivos: internos y externos.

II Internos: recortes en ingresos petroleros y deficiente ingreso público

II Externos: excesiva dependencia de la economia estadounidense.

Entrevista publicada en Diario El Mundo de Córdoba, domingo 15 de noviembre. Fotografía: Rafael Calvario


jueves, 12 de noviembre de 2009

Obama, a la baja


Según las últimas encuestas el ‘sueño americano’ de Obama se va diluyendo.
Las interminables guerras en Irak y Afganistán, y la asfixiante crisis económica están poniendo a prueba, entre otros problemas, el crédito del líder más carismático del planeta


Manuel Ureste / Diplomacia Exprés
Su popularidad en las encuestas está cayendo al mismo ritmo que su cabeza se inunda de canas.
Y no es para menos. Las eternas posguerras en Irak y Afganistán, el más que probable cierre fallido de Guantánamo para comienzos de 2010, la faraónica reforma sanitaria, así como la mayor crisis financiera que se recuerde desde el ‘crack del 29’, han hecho, junto a otros graves asuntos legados por cortesía de W. Bush, que el primer año de Barack Obama en la Casa Blanca haya sido desgastante incluso para el presidente más mediático –con permiso de Kennedy– que Estados Unidos haya tenido jamás al frente.
Así lo señalan los tres expertos entrevistados por EL MUNDO, quienes coinciden en que el balance del afroamericano en su primer año es positivo, aunque debido a las expectativas “sobrehumanas” generadas en torno a su cada vez más delgada figura, la esperanza del cambio empiece a diluirse al mismo tiempo que aflora la impaciencia: “La gente quiere que se resuelvan entuertos de 40 años en seis meses... Y eso es imposible”, apuntan.

Balance positivo, pero...
El presidente no está en su mejor momento. Especialmente tras la derrota de los demócratas en Nueva Yersey y Virginia y las últimas encuestas como la elaborada por el diario Usa Today, en la que se refleja la caída de popularidad de Obama. Sin embargo, en el cómputo global aún no asoman los números rojos.
“Es un balance positivo”, afirma José Alberto Moreno, experto en Relaciones Internacionales por la Universidad Iberoamericana. Aunque matiza: “se debe partir de que las expectativas sobre él eran casi sobre-humanas”. Sin embargo, considera que su gobierno ha tenido “avances importantes” en política social y ayuda a la recuperación económica, aunque el punto flaco sea el desempleo, “lo cual es natural porque es el índice que más tarda en recuperarse”.
Mientras que Susana Liberti, maestra especializada en Oriente Medio en el Colegio de México (COLMEX), explica que es natural que el índice de aprobación del afroamericano desde que asumiera el cargo haya caído de aquel 79 por ciento hasta el 57 y 51 por ciento de hoy. “Por contraste con Bush, que dejó una situación económica al borde de otra Gran Depresión, una imagen internacional deteriorada y enemistad en todas partes, posiblemente ningún otro presidente haya llegado a la Casa Blanca rodeado de las expectativas más extravagantes dentro y fuera de EU”.
Y precisamente, esa inevitable comparación con Bush de la que habla Liberti, sea tal vez el mayor colchón de aire que tiene Obama en estos momentos de duda. “Cambios los ha habido en forma y fondo”, indica Pablo S. Blesa, vicerrector de Relaciones Internacionales de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), quien cita al respecto el cierre de las prisiones ilegales fuera de territorio estadounidense; la modificación en los reglamentos de actuación de la CIA en la ‘guerra global contra el terror’; el abordamiento del problema palestino-israelí “desde una perspectiva más ecuánime respecto a los palestinos”; así como el mensaje de reconciliación con el mundo musulmán en El Cairo, como los grandes hitos de la Administración Obama –junto a la oferta de diálogo a Cuba e Irán y la cancelación del proyecto del escudo anti misiles en Europa del Este– respecto a la ‘hard diplomay’ practicada por los ‘halcones’ de Bush.
Ahora bien, como ya comprobó la Secretaria de Estado Hillary Clinton en su última visita a Pakistán, el regreso al multilateralismo no es suficiente para ganar la guerra al terror. Por mucho carisma que se tenga.
“Afganistán es un grave problema y se le acusa al presidente de indecisión ante la posibilidad de enviar más tropas”, explica Liberti, mientras que Blesa en cambio destaca que los talibanes se están haciendo con el control de Kabul debido a otros factores externos a la política de Obama. “En Afganistán, la OTAN es la que está perdiendo el terreno: no sólo porque progresivamente lo que emerge es una resistencia ‘nacional y multiextendida’ (que llega a Pakistán) frente a los invasores, también porque un gobierno muy corrupto gestiona el país, y porque los europeos no se dan patadas en el trasero para aumentar la presencia allí”.

Sí, ¿podemos?
El 4 de noviembre se cumplió un año de una jornada histórica en EU: Obama se convertía –más allá de ser el primer presidente negro de la nación más influyente del mundo– en el político del cambio. En el líder del ‘Yes, We can’.
Sin embargo, hoy las ilusiones se van desinflando. Y acuerdos militaristas como la instalación de 7 bases en Colombia han contribuido en gran medida a ello. Quizá, porque tal y como apunta Moreno, “no debemos olvidar que EU es un gran imperio y como tal debe comportarse... a pesar de que Obama sea liberal”.
En cualquier caso, una cosa parece clara: es pronto para juzgar el proyecto demócrata a pesar de que, como apunta Liberti, los “logros han sido modestos”. Más aún cuando se hereda un país en el peor momento de su historia y cuando tanto partidarios como observadores “esperaban que desde el primer día arremetiera contra todos los males del mundo... y además, los corrigiera”.
Por ello, los tres expertos llaman a la paciencia. “Hasta ahora, tenemos derecho a un limitado optimismo”, concluyen.



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¿Merecía el Nobel de la Paz?

Probablemente pocas veces un premio a la concordia ha generado tantas diferencias.
El 9 de octubre el reconocido Premio Nobel de la Paz recayó en la figura de Barack Obama más por las promesas de un nuevo mundo, que por las acciones concretas de su gobierno. Lo cual provocó que en pocas horas el debate estuviera en boca de medio mundo.
“Él mismo dijo que no lo merecía. Aunque creo que quizá fuese una muestra del agradecimiento y alivio mundial por la inteligencia y la serenidad de que hace gala”, apunta la experta en Oriente Medio, Susana Liberti.
En esta misma dirección, el experto en relaciones internacionales José Alberto Moreno asegura no compartir las críticas de muchos medios de comunicación que aseguran que los triunfos de la Administración Obama han sido nulos.
“Muchas veces se le ha concedido el Nobel de la Paz a personas o instituciones que representan un ideal. Por ejemplo, se le concedió a la Madre Teresa de Calcuta y no terminaron los enfermos; o al Dalai Lama y la represión sobre el Tibet es constante. Por ello, no veo algo extraordinario en su elección, aunque sí le complicará su imagen pública. Dado que el escrutinio será mayor y la posibilidad de desilusión (ya grande de por sí) aumentará”.

Reportaje publicado en Diario El Mundo de Córdoba, domingo 8 de noviembre de 2009


martes, 3 de noviembre de 2009

Entre danza y calaveras (Día de Muertos en México)


EL PRELUDIO:
"Para el habitante de Nueva York, París o Londres, la muerte es la palabra que jamás se pronuncia porque quema los labios. El mexicano, en cambio, la frecuenta, la burla, la acaricia, duerme con ella, la festeja, es uno de sus juguetes favoritos y su amor más permanente. Cierto, en su actitud hay quizá tanto miedo como en la de los otros; mas al menos no se esconde ni la esconde; la contempla cara a cara con impaciencia, desdén o ironía: "si me han de matar mañana, que me maten de una vez"...

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Como cada mañana, Córdoba había amanecido con sus lecheros en Los Portales y la marimba al son del ‘Flaco de oro’. Sin embargo, la ciudad tenía un aire distinto...



Manuel Ureste
El 2 de Noviembre, día en que según la creencia Jesucristo permite a los muertos dar un paseo por su antiguo mundo de penurias y alegrías para regresar puntuales a las 12 de la madrugada, amaneció en Córdoba como cualquier otro.
Quizá un poco antes de lo que hasta hace poco era habitual con eso del cambio de horario y con un airecillo fresco ya más propio de este otoño que recién llegó, pero sin más grandes novedades: en el Centro Histórico los mismos puestos de diarios vendían las noticias sobre impuestos aprobados con descaro por diputados y senadores, en los cafés los mismos ‘pancitos’ dulces acompañaban a los lecheros en largas pláticas mañaneras y la marimba nuestra de cada día seguía toca y toca al son del ‘Flaco de oro’ aquello de ‘yo nací con la luna de plata...’. Como cualquier otra mañana de lunes.
Sin embargo, la atmósfera en las terracitas de ‘Los Portales’ –el verdadero ‘pulsómetro’ de la ciudad–, era distinta. Especial. Extraordinaria. Fuera de lo común más allá de que los cuatro cuates de toda la vida se ‘echaran’ a la misma hora de siempre la partidita de dominó, o de que los ‘boleros’ siguieran chambeando a destajo y el ‘va y viene’ se ganara unos pesitos ‘echándole aguas’ a la señora de la camioneta negra.
En efecto, la danza había transformado a la ciudad.
Rescatándola de su cómoda rutina y haciéndola por unos días incluso imprevisible. Con decenas de jóvenes altos y espigados llegados desde Nueva York, Berlín o Monterrey inundando Los Portales con sus ropas deportivas y mochilas al hombro, y con la acreditación del 4º Festival de Danza Córdoba 2009 colgándoles del cuello.
En las mesas, los ‘infaltables’ del lugar comentan ante la pequeña Babel allí presente que la ciudad está creciendo un chorro, oye, al mismo tiempo que una joven bailarina con poca cara de ser producto orgullosamente hecho en México pasaba por allí con sus ojos azul turquesa, una playera que decía ‘la danza es decisión y disciplina’ y señalando asombrada con el dedo índice hacia la Catedral Inmaculada Concepción. Mientras, a su lado, un joven moreno de pelo negro que cubría su coronilla con un ‘kiphá’, el gorro que usan los judíos a partir de los 13 años –tras la ceremonia del Bar Mitzvá– sonríe también impresionado y le tomaba fotos aprovechando la buena toma que le brindaba el arco de Zevallos.
Justo enfrente, a unos pocos pasos de cruzar la avenida 1, se olía a copal y cera quemada. Una impresionante mezcla de religiones y culturas pre y pos hispánicas estaba teniendo lugar en la explanada 21 de Mayo en forma de hermosos y coloridos altares con calaveritas de dulce, pan de muerto, y tequilita ‘100 por ciento agave’ en señal de ofrenda para aquellos que ya no están entre nosotros.
Frente al Palacio, un gran ir y venir de turistas y curiosos aprovechaban el puente vacacional para dar un paseo por la ciudad y no perder detalle de la explicación que varios grupos de jóvenes voluntarios de diferentes centros educativos daban sobre la elaboración de los altares en los que habían participado.
Mientras que en el suelo, cruces cristianas hechas con flores de colores se entremezclaban con ritos mayas y aztecas para recordar a los difuntos en el 2 de Noviembre, ese día en que el imperceptible umbral entre el más allá y el presente que es hoy, es una incógnita. Más pronunciada que nunca.

Crónica publicada en Diario El Mundo de Córdoba, martes 3 de noviembre de 2009.




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POSTDATA:
"La indiferencia del mexicano ante la muerte se nutre de su indiferencia ante la vida. El mexicano no solamente postula la intrascendencia del morir, sino la del vivir. Nuestras canciones, refranes, fiestas, y reflexiones populares manifiestan de una manera inequívoca que la muerte no nos asusta porque "la vida nos ha curado de espanto".

OCTAVIO PAZ, 'El laberinto de la soledad'

FOTOS: Manuel Ureste

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